SpaceX está acelerando la evolución de Starlink hacia la conectividad satelital directa al móvil. La compañía avanza en satélites capaces de enlazar teléfonos convencionales sin hardware especial, con una segunda generación celular prevista para 2027.
En paralelo, surgieron reportes sobre un posible dispositivo móvil propio vinculado a Starlink. Sin embargo, esa posibilidad fue negada de forma tajante por el propio Elon Musk, aclarando el foco real del proyecto.
Documentos presentados ante la Federal Communications Commission describen una segunda generación del sistema celular Starlink. El objetivo es ofrecer una experiencia cercana a redes 5G terrestres, pero desde el espacio, apoyada en miles de satélites adicionales y cargas útiles “direct-to-cell”.
Reportes de Reuters indicaron que SpaceX evaluaba un “mobile device” conectado a la constelación. No se aportaron nombre, diseño ni calendario, y las fuentes citadas fueron anónimas. Tras la difusión, Musk afirmó en X: “We are not developing a phone”, y negó que exista un proyecto activo.

La hoja de ruta confirmada se centra en integrar Starlink con móviles existentes. Esto incluye acuerdos con operadores como T-Mobile y la autorización regulatoria para satélites de segunda generación con mayor capacidad y funciones específicas para conexión directa.
Desde MiStarlink, el punto clave para los usuarios es que la conectividad satelital directa al móvil apunta a ampliar cobertura en zonas rurales, marítimas o remotas. No implica cambiar de teléfono, sino aprovechar la red espacial para llevar señal tipo celular donde hoy no llega la infraestructura terrestre.
A corto y medio plazo, el avance verificable es la construcción de una red celular desde el espacio integrada en teléfonos convencionales. Aunque los rumores sobre un teléfono propio han sido desmentidos, 2027 se perfila como un hito para la siguiente fase de esta tecnología.

