Irán enfrentó en enero uno de los apagones de internet más severos registrados, en un contexto de protestas masivas y represión estatal. Las autoridades interrumpieron casi por completo las comunicaciones digitales en todo el país.
A pesar del bloqueo, activistas lograron mantener una conexión limitada mediante Starlink en Irán. El uso de terminales satelitales permitió difundir imágenes y testimonios al exterior.
El hecho resulta relevante porque demuestra cómo el internet satelital puede eludir censuras nacionales incluso frente a medidas técnicas avanzadas.
Desde el 8 de enero, el tráfico de internet en Irán cayó un 99%, según Netblocks. Los servicios móviles, la mensajería y las principales plataformas digitales dejaron de funcionar.
Ante ese escenario, una red de activistas, ingenieros y desarrolladores recurrió a Starlink, utilizando terminales conectadas directamente a satélites, sin pasar por infraestructura terrestre. Estas unidades habían sido introducidas de forma clandestina desde 2022, tras una exención de sanciones otorgada por Estados Unidos.
El gobierno iraní respondió con interferencia electrónica de grado militar, intentando bloquear las señales GPS necesarias para el funcionamiento de Starlink. Investigadores señalaron que estas técnicas son poco comunes fuera de escenarios bélicos, aunque el bloqueo no fue total debido a la cantidad y dispersión de las terminales.
Se estima que existen unas 50.000 unidades activas en Irán, muchas ocultas en tejados y ubicaciones discretas para evitar su detección.
Este episodio confirma que Starlink ha superado el uso residencial tradicional. El servicio se consolida como una infraestructura crítica en contextos de censura extrema y apagones digitales.
La capacidad de operar sin redes terrestres resulta clave durante crisis nacionales, aunque también expone al servicio a presiones políticas y conflictos geopolíticos. Operado por SpaceX, Starlink adquiere un rol estratégico que puede influir en decisiones regulatorias futuras.
El apagón digital en Irán evidenció los límites del control estatal sobre internet. Starlink permitió mantener una conexión mínima cuando el resto de los servicios fue bloqueado.
Para los usuarios, el caso muestra el alcance real del internet satelital en situaciones extremas y recuerda que su disponibilidad puede depender de factores políticos, no solo técnicos.

